Un establecimiento moderno y tan hipster como cualquier cafetería de moda.

Cuando hablan de su invento, los componentes de la Nordic Society for Invention & Discovery evitan mencionar a la más conocida y omnipresente franquicia de cafeterías del mundo, pero han nacido con la clara idea de proponer una alternativa, por modesta que sea. Su propuesta enlaza directamente con la tradición de los puestos de comida itinerantes: una cafetería montada sobre una bicicleta eléctrica, en la que la energía para hacer el café proviene de paneles solares.

Pero no se imaginen un destartalado carromato en el que a través de un ventanuco se atisba un interior atiborrado de cosas desde el que el vendedor despacha sus productos hechos en un ingenio casero de apariencia más o menos. Wheelys 3 es un producto cuyo diseño se ha cuidado al detalle para que sus clientes se sientan como si acudiesen a un establecimiento moderno y tan hipster como cualquier cafetería de moda.

A bordo de un pequeño remolque se acoplan una cocina con tres fuegos en el que la temperatura se controla vía aplicación en el móvil; tres compartimentos, uno de ellos refrigerado para mantener la leche fría; un pequeño ordenador para llevar la caja y las cuentas; un invernadero para cosechar directamente el café; un pequeño fregadero para mantener limpias las jarras y demás menaje…

Todo ello con paneles solares para aportar energía al sistema (e incluso para que los clientes puedan cargar sus móviles) y sobre una bicicleta con motor eléctrico que ayude al dueño a llevar su negocio de un sitio a otro. Pretenden vender el invento por 2.999 dólares (unos 2.700 euros), lo cual no parece mucho si tenemos en cuenta que prometen que uno de sus prototipos logró ganar 1.200 dólares en un solo día (claro que eso son muchos, muchos cafés).

Las técnicas de las grandes marcas al servicio del emprendedor

Desde la web de Wheelys (que ya va por su tercera versión, de ahí el 3), sus creadores cuentan que la idea surgió después de pasar varios de ellos años trabajando “con las grandes marcas. ¿Y si hubiese una forma de usar sus técnicas pero de una forma mejor, en la que se diese más libertad (e ingresos) a la gente que lleva sus negocios?”. Así que se pusieron manos a la obra y diseñaron el primer Wheelys, que sacaron adelante gracias a una campaña de crowdfunding y del que lanzaron unas cincuenta unidades. Aseguran que con él se podían ganar unos 700 dólares diarios (de los cuales sus creadores se quedan un 10%).

La segunda versión mantenía el espíritu de la primera, pero se convertía ya en todo un establecimiento, con un mostrador donde ofrecer complementos al café, como tartas o galletas, y una pantalla LCD donde presentar ofertas, un menú o cualquier otra cosa. La tercera versión, con el invernadero y demás funciones, pretende cubrir cada uno de los pasos de la producción de café y potenciar ese aire hipster y moderno de la cafeterías de moda entre los jóvenes, con vasos de cartón y magdalenas rebautizadas como muffins.

De nuevo, Wheelys 3 ha sido presentado en una campaña de crowdfunding en la web Indiegogo, y en menos de 24 horas casi ha duplicado los 50.000 dólares que buscaba recaudar. Su idea es producir unas 200 unidades y venderlas a emprendedores de todo el mundo que quieran lanzarse a montar su propia franquicia de cafetería ambulante.

“Wheelys Café es una revolución, el primer desafío real a la hegemonía de los mega gigantes de la comida rápida. Después de solo un año hemos vendido cafés a 25 países del mundo, a un ritmo de nuevas aperturas de uno o dos al día. Llevar un Wheelys es un modo de vida”.

fuente: https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-07-25/el-ultimo-invento-sueco-una-cafeteria-sobre-ruedas-para-luchar-contra-starbucks_941900/